Un reciente estudio publicado en la revista Scientific Reports ha arrojado luz sobre uno de los grandes enigmas de la antigüedad: la composición de la bebida ancestral griega conocida como kykeon. Los científicos han encontrado evidencia experimental de que las sacerdotisas de la antigua Grecia habrían utilizado el cornezuelo (Claviceps purpurea), un hongo altamente tóxico, sometiéndolo a un proceso químico para extraer sus propiedades alucinógenas sin envenenar a quienes lo consumían durante los rituales.
El kykeon era la bebida consumida durante los Misterios eleusinos, ritos religiosos en honor a la diosa Deméter y su hija Perséfone, cuyo objetivo era eliminar el miedo a la muerte. Aunque los registros escritos mencionan ingredientes básicos como cebada, menta y agua, los académicos han propuesto durante mucho tiempo que la poción contenía sustancias derivadas del cornezuelo.
El gran reto científico era comprender cómo se podía consumir este hongo sin causar enfermedades graves, ya que su ingesta directa provoca convulsiones, gangrena y, eventualmente, insuficiencia respiratoria. Para resolver el misterio, el equipo de investigación recolectó cornezuelo de pastos silvestres en Grecia, lo pulverizó y lo hirvió en lejía (una solución de ceniza de madera y agua muy común en la antigüedad) a diferentes niveles de pH y duraciones.
Utilizando herramientas de alta precisión, como la resonancia magnética nuclear (RMN) y la espectrometría de masas de alta resolución, los investigadores cuantificaron los cambios químicos en el líquido.
El experimento determinó que hervir el hongo pulverizado durante dos horas en lejía a un pH de 12.5 era el punto óptimo para la desintoxicación sustancial del cornezuelo. Este proceso eliminó las toxinas y dejó subproductos no tóxicos conocidos como LSA (ergina) e iso-LSA, compuestos psicoactivos estrechamente relacionados con el LSD (dietilamida del ácido lisérgico). Las mediciones indicaron que cada gramo de cornezuelo produjo alrededor de 0.54 mg de LSA y 0.48 mg de iso-LSA, cantidades que caen dentro del rango necesario para inducir un estado alterado de conciencia.
Al respecto de esta técnica, el equipo comentó en su artículo: «Nuestros hallazgos demuestran que los ergopéptidos tóxicos pueden transformarse químicamente en sustancias psicoactivas a través de un antiguo proceso que implica una reacción en lejía, una técnica que podría haber sido empleada por las sacerdotisas ceremoniales de Eleusis».
Aunque la investigación ofrece una explicación científica viable, los autores advierten que no es definitiva. El estudio utilizó equipo de laboratorio moderno, las propiedades del cornezuelo actual pueden diferir de las del que crecía en la antigua Grecia, y los efectos psicoactivos de los compuestos resultantes no fueron probados in vivo. Para confirmar esta hipótesis, los científicos sugieren que las futuras investigaciones se centren en realizar análisis avanzados de residuos en los artefactos hallados en las ruinas de Eleusis.