Estudia Demuestra Que La Terapia Con Psilocibina Ayuda A Tratar El Trastorno Alimentario Compulsivo

Estudia Demuestra Que La Terapia Con Psilocibina Ayuda A Tratar El Trastorno Alimentario Compulsivo

Un equipo de investigadores liderado por el Dr. Jessy Dallery, profesor en el departamento de psicología de la Universidad de Florida, han publicado un estudio piloto en el Journal of Eating Disorders que explora la eficacia de la terapia asistida con psilocibina para personas que padecen el trastorno por atracón o trastorno alimentario compulsivo (TAC). La investigación ofrece una nueva perspectiva sobre las aplicaciones terapéuticas de los psicodélicos, combinando la comprensión de los tratamientos psicológicos con las propiedades neurobiológicas de estas sustancias.

El trastorno por atracón se caracteriza por episodios recurrentes de consumo de grandes cantidades de comida, acompañados de sentimientos de angustia y pérdida de control, lo que históricamente ha representado un desafío para los tratamientos tradicionales. Para abordar esto, el estudio introdujo a un grupo diverso de personas diagnosticadas con TAC a un programa estructurado.

Este enfoque multifacético no solo consistió en la administración de la sustancia, sino que incorporó un sistema de apoyo integrador con sesiones de terapia antes y después de la experiencia con psilocibina. Durante todo el proceso, los investigadores monitorearon cuidadosamente el bienestar psicológico y emocional de los participantes, empleando evaluaciones estandarizadas para medir factores como la ansiedad, la depresión y la calidad de vida general.

Los hallazgos preliminares indican que un porcentaje significativo de los participantes reportó reducciones sustanciales en los episodios de atracones después de sus experiencias con la psilocibina. La investigación señala que la liberación emocional experimentada durante las sesiones parece correlacionarse con una mayor capacidad para relacionarse con la comida de una manera más consciente y saludable.

Además de los impactos psicológicos, el estudio profundizó en los fundamentos bioquímicos, explorando cómo la psilocibina interactúa con los sistemas de neurotransmisores en el cerebro, particularmente con las vías de la serotonina, las cuales están vinculadas a la regulación del estado de ánimo y el control del apetito.

A pesar de los resultados favorables en el alivio de los síntomas y la mejora de la salud mental, los investigadores advierten sobre los límites del estudio. El diseño de etiqueta abierta (open-label) y el tamaño pequeño de la muestra impiden hacer generalizaciones amplias. Para validar estos resultados, el equipo científico subraya que es esencial realizar futuras investigaciones que incluyan grupos de control más grandes, un seguimiento a largo plazo y una población más diversa.