Científicos dan MDMA a pulpos, el resultado fue increíble

Cuando las personas toman la droga MDMA, droga también conocida como molly o éxtasis, suelen sentirse muy felices, extravertidas y particularmente interesadas en el contacto físico.

Recientemente, un grupo de científicos se preguntó si esta droga podría tener un efecto similar en otras especies, específicamente en los pulpos. Los resultados de su experimento, en el cual siete pulpos tomaron MDMA, fueron «increíbles».

Además de su impresionante inteligencia, los pulpos en realidad no tienen nada en común con los seres humanos, ya que a lo largo de 500 millones de años ambas especies se han ido a lados opuestos del árbol evolutivo.

Tomando en cuenta las diferencias, la investigadora Gül Dölen y su colega Eric Edsinger se preguntaron si la química detrás de los comportamientos sociales humanos, el sistema que controla la serotonina, también existía en el pulpo solitario y asocial.

Comenzaron analizando el genoma del pulpo y descubrieron que también tienen genes que parecen codificar transportadores de serotonina, proteínas que trasladan éstas moléculas hacia las células del cerebro.

La serotonina es generalmente considerada como la molécula de la felicidad. Cuando los humanos toman MDMA, ésta se une a las proteínas transportadoras de la serotonina y cambia la forma en que viaja entre las células cerebrales, lo que probablemente produce el aumento de temperatura y quizás la extroversión por la que es conocida la droga.

La diversión comenzó cuando los investigadores administraron MDMA a siete pulpos dentro de tanques de laboratorio. Esperaban probar si los animales se comportaron más socialmente después de recibir una dosis de MDMA, una señal de que el fármaco se unía a sus transportadores de serotonina.

Después de pasar el rato sumergidos en agua que contenía éxtasis, los animales se trasladaron a una cámara con tres salas para elegir: una habitación central, una que contenía un pulpo macho y otra que contenía un juguete. Esta es una configuración frecuentemente utilizada en estudios con ratones. Antes de consumir el MDMA, los pulpos evitaban el pulpo macho. Pero después del baño de MDMA, pasaron más tiempo con el otro pulpo, según el estudio publicado en Current Biology. También tocaban al otro pulpo en lo que parecía ser una forma exploratoria, en lugar de agresiva.

Los científicos entendieron que esto significa que, a pesar de que nuestros cerebros son muy diferentes, el comportamiento social está integrado a las moléculas codificadas por nuestro ADN, explicó Dölen.

Hay limitaciones para el estudio, Dölen señaló que siete pulpos no son una muestra representativa lo suficientemente grande como para mostrar diferencias entre cómo los machos y las hembras reaccionan a la MDMA.

Está claro que las drogas psicoactivas como MDMA, LSD y hongos alucinógenos están pasando por un renacimiento científico, ya que están siendo estudiados como tratamientos potenciales para la depresión y el PSTD, y a medida que su estigma disminuye, los científicos están más abiertos a estudiarlos. Esto podría ser importante para nuestra comprensión de los cerebros de animales y humanos.

«La gente está empezando a reconocer que estas drogas son herramientas poderosas para entender cómo evolucionó el cerebro», dijo Dölen.

Con información de Azteca America