Nuevo México Aprueba Destinar Fondos Estatales Para Brindar Terapias Con Psilocibina

Nuevo México Aprueba Destinar Fondos Estatales Para Brindar Terapias Con Psilocibina

El estado de Nuevo México se ha posicionado a la vanguardia en tratamientos alternativos para la salud mental. Esto tras la aprobación del presupuesto para el próximo año fiscal por parte de la gobernadora Michelle Lujan Grisham, se confirmó una asignación histórica de 630,000 dólares para el Fondo de Equidad de Tratamiento con Psilocibina. Esta directiva marca la primera vez en el mundo que se destinan fondos estatales para pagar tratamientos psicodélicos a pacientes de bajos ingresos.

Cuando el programa abra sus puertas a finales de 2026, Nuevo México se convertirá en el tercer estado en lanzar un programa regulado de psilocibina, después de Oregón y Colorado. Sin embargo, a diferencia de estos estados, el modelo nuevomexicano será fundamentalmente clínico y medicalizado. Estará diseñado para proporcionar tratamiento altamente supervisado para la depresión mayor resistente al tratamiento, el trastorno de estrés postraumático (TEPT) severo, los trastornos crónicos por uso de sustancias y la atención especializada al final de la vida.

Para evitar que este modelo médico excluya a quienes no pueden pagarlo, el senador estatal Jeff Steinborn, uno de los defensores de la legalización en 2025, destacó la importancia del fondo aprobado.

“Estoy emocionado de que Nuevo México haya dado el siguiente paso en apoyo a nuestro Programa de Tratamiento Médico con Psilocibina”, declaró Steinborn, agregando que: “Una parte importante de nuestra ley estatal fue la creación de un fondo de equidad, para asegurar que todos los nuevomexicanos que califiquen para el programa tengan acceso a él, no solo aquellos con recursos financieros. A través de estos fondos proporcionados por la legislatura y la gobernadora, así como la inversión adicional en investigación sobre la ansiedad al final de la vida, estamos trabajando para lanzar el mejor programa basado en evidencia posible”.

Denali Wilson, directora de apoyo estratégico del Healing Advocacy Fund en Nuevo México, coincidió en la relevancia del presupuesto: “La financiación completa del Fondo de Equidad de Tratamiento marca el comienzo de un nuevo y audaz capítulo en la innovación en salud liderada por el estado”. Asimismo, subrayó: “Como el primer programa de psilocibina integrado médicamente en la nación, Nuevo México está estableciendo un modelo que el resto del país observará de cerca, particularmente en lo que respecta a la asequibilidad, el acceso y la equidad”.

Además del fondo de equidad, el presupuesto autoriza 300,000 dólares suplementarios destinados a la investigación clínica en la Universidad de Nuevo México sobre el tratamiento de la ansiedad al final de la vida con psilocibina.

Kathryn Tucker, directora de defensa de la National Psychedelics Association, aplaudió la medida. “Es genial ver que los fondos se materializan para la Ley de Psilocibina Médica de Nuevo México”, afirmó, indicando que la legislación “es un gran modelo para otros estados”.

Sobre la intersección con las leyes de cuidados paliativos, Tucker añadió: “Nuevo México se encuentra entre los estados que permiten la Ayuda Médica para Morir, empoderando a las personas con enfermedades terminales para obtener medicamentos recetados por su médico para adelantar el momento de la muerte. Independientemente de lo que uno piense de la AMM, todos están de acuerdo en que nadie debería elegirla debido a un sufrimiento no aliviado. La psilocibina será una nueva herramienta importante para aliviar la ansiedad y la depresión en pacientes que enfrentan el final de la vida”.

Aunque la asignación presupuestal es un logro, la operación diaria de las clínicas implicará costos generales significativos. Las sesiones de tratamiento pueden durar más de seis horas y requieren facilitadores altamente capacitados. Al respecto, Deborah Thorne, fundadora de la organización sin fines de lucro Sol Tryp, advirtió: “El Fondo de Equidad de Tratamiento de $630,000 proporcionará una contribución inicial importante al programa, [pero] el impacto general dependerá del costo de facilitar el tratamiento para los participantes, que sigue siendo en gran parte desconocido en este momento”. Las autoridades de salud estatales dedicarán los próximos nueve meses a finalizar las reglas y protocolos de seguridad del programa.