Un estudio, financiado en parte por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ), busca desarrollar un «alcoholímetro» de cannabis mediante tecnología de impresión 3D y reacciones colorimétricas. El proyecto ha demostrado la viabilidad de este prototipo, el cual es capaz de detectar la sustancia al instante, eliminando así la necesidad de realizar análisis de laboratorio secundarios.
El proyecto fue liderado por Emanuele Alves, de la Universidad de la Mancomunidad de Virginia (VCU). El prototipo, que tiene una apariencia similar a la de un inhalador para el asma, consta de tres componentes principales: una boquilla para recolectar el aire exhalado, un cartucho fijado en el extremo donde las partículas de delta-9 THC «chocan y reaccionan», y un sistema de detección colorimétrica.
Utilizando cartuchos impresos en 3D con un tinte «Fast Blue» y un sistema de gel, la herramienta es capaz de detectar entre 10 y 100 nanogramos de cannabinoides. Si el resultado es positivo para el cannabinoide embriagante, la reacción forma un color rojo oscuro. Las pruebas revelaron «dos grupos primarios», demostrando que los analitos de delta-9 THC y CBN pueden distinguirse del CBD basándose en el tono del color.
Sobre las limitantes de los modelos pasados, Alves explicó: «La mayoría de los alcoholímetros de THC en el mercado son simplemente dispositivos de recolección que necesitarán un análisis de laboratorio adicional». Además, detalló por qué descartaron el método tradicional del alcohol: «Considerando el sistema de trabajo de un alcoholímetro de alcohol, usar una reacción redox sería riesgoso para el enfoque de THC, ya que no sería selectivo para los cannabinoides específicos y daría un resultado positivo a cualquier molécula capaz de oxidar el reactivo».
Debido a los «excelentes resultados» obtenidos en el establecimiento del perfil químico fundamental, el estudio confirma que ya se ha presentado una solicitud ante la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos (USPTO).
Autoridades aseguran que la urgencia de desarrollar esta tecnología radica en la seguridad en las carreteras. «En general, este proyecto estableció datos fundamentales que respaldan la viabilidad de una herramienta colorimétrica portátil y de bajo costo para detectar cannabinoides», señala el estudio publicado recientemente en el sitio web del Servicio Nacional de Referencia de Justicia Penal.
«Con la legalización del consumo de cannabis en muchas partes de los EE. UU., esta falta de información por parte de la población en general ha aumentado el riesgo de accidentes y muertes causadas por conductores intoxicados con marihuana», advierte el documento, concluyendo que la creación de este dispositivo portátil aumentará la seguridad en las vías y facilitará el monitoreo del uso de delta-9 THC.
Aunque el Departamento de Justicia proporcionó los fondos, se aclaró que los hallazgos no necesariamente reflejan la posición oficial de la agencia. Agencias federales como el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) han reconocido la necesidad de estas herramientas para garantizar la seguridad pública frente al actual estatus legal de los productos basados en marihuana.