Aldous Huxley Y Su Último Viaje En LSD En Su Lecho De Muerte

EL 22 de noviembre de 1963, después de una larga y agotadora lucha de 3 años contra el cáncer, Huxley había llegado a un punto en el que ya no pudo más. En un último suspiro, el escritor le pidió a su esposa, Laura Huxley, en una nota, lo siguiente: “LSD, 100 microgramos, intramuscular”.

Posiblemente el más popular de una familia con varios miembros famosos, Aldous Huxley vivió de 1894 a 1963. La mayoría lo conocen por su novela Brave New World (Un mundo feliz), un libro que se ha convertido en un nombre familiar y es considerado por muchos como un «clásico» del siglo XX. Algunas de sus obras más destacadas son; Las Puertas de la Percepción (obra que inspiró a Jim Morrison a nombrar a su banda, The Doors), Chrome Yellow, Point Counter Point, Antic Hay u Island. Era amigo de muchos escritores e intelectuales conocidos, incluyendo a Bertrand Russell y D H Lawrence. En octubre de 1930 en Berlín cenó con la Gran Bestia en persona, Aleister Crowley. Se dice que en esa ocasión Crowley, un asiduo consumidor de drogas, introdujo a Huxley en el peyote. Cierto o no, Huxley estaba destinado a convertirse en un gran y bien documentado usuario de las llamadas drogas psicodélicas; en especial la mescalina y el LSD.

El primer caso conocido de Aldous Huxley tomando mescalina fue el 5 de mayo de 1953 (a la edad de 59 años). El psiquiatra Dr. Humphrey Osmond proporcionó la droga, que en ese momento aún era legal, y registró el evento en detalle. El Dr. Osmond presentó a Huxley al millonario Alfred Matthew Hubbard que fabricaba LSD a escala industrial. Y así, en la víspera de Navidad de 1955, Huxley tomó su primera dosis de lo que pronto se conocería como «ácido».

Y el resto es historia. Con un suministro interminable de las dos drogas, Aldous Huxley se convirtió en un pionero de la experiencia psicodélica y alteradora de la mente. Su libro «Las puertas de la percepción»: Cielo e Infierno describe estas experiencias. El título habla por sí mismo.

Su Muerte

Huxley se convirtió en enfermo terminal de cáncer en 1963. El 22 de noviembre estaba literalmente en su lecho de muerte en casa. Incapaz de hablar, escribió una nota a su esposa Laura que simplemente decía: «LSD 100 microgramos intramuscular».

Huxley sabía que la muerte era inminente. Tan seguro estaba de su capacidad para lidiar con los efectos de un poderoso alucinógeno que estaba dando el último paso en la alteración de la conciencia; para cruzar de la vida a la muerte durante un viaje con ácido. Inyectada en su brazo por Laura, la droga debió entrar en su cerebro como un tren de carga. A pesar de este repentino cambio de conciencia, Huxley permaneció totalmente tranquilo, acostado en la cama con los ojos cerrados, respirando lentamente. Poco después Laura le preguntó si quería una segunda dosis. Asintió con la cabeza y se le administraron otros 100 microgramos. El tiempo pasó y la respiración de Huxley se volvió más tranquila y suave , él murió con Laura a su lado, con una sonrisa serena en su rostro. Si alguna vez hubo una muerte «buena», fue ésta.

Huxley decidió emprender su último viaje el mismo día que John F. Kennedy fue asesinado y C.S. Lewis muriera.