Nicholas Sand y El LSD, El Viaje Interminable

Nicholas Sand, hijo de un espía de la Unión Soviética, comenzó a probar sustancias alucinógenas cuando era estudiante del Brooklyn College. Se inició con mescalina, posteriormente comenzó a tomar LSD, en aquellos años una sustancia legal en Estados Unidos.

Durante el «viaje» con LSD sintió un llamado para convertirse en fabricante de LSD en Estados Unidos. «Estaba flotando en este inmenso espacio negro», dijo en el documental «The Sunshine Makers«, estrenado en 2015. «Dije: ‘¿Qué estoy haciendo aquí?’ Y de repente una voz vino a través de mi cuerpo, y dijo: «Tu trabajo en este planeta es hacer psicodélicos y encender el mundo».» Dicho y hecho. Bajo las directrices de Owsley Stanley, el más famoso químico de LSD de Estados Unidos, Nicholas Sand llegó a ser el fabricante del LSD de mayor pureza en Estados Unidos. Su versión de LSD más célebre fue Orange Sunshine (por el color naranja amarillento de las píldoras). Orange Sunshine fue una sustancia icónica durante los últimos años de la década de 1960.

Martin A. Lee y Bruce Shalain escribieron en Acid-Dreams: The Complete Social History of LSD (1992) que las píldoras anaranjadas adquirieron un estatus casi mítico en el ambiente contracultural de la época. Eran los tiempos de la Brootherhood of Eternal Love (Hermandad de amor eterno), la comuna californiana de Laguna Beach, que propugnaba el amor eterno (y libre) mediante el consumo desaforado de drogas; los ashrams indios (equivalente a nuestros monasterios en la tradición hinduista), y los paraísos de hachís de Afganistán (cuando el país era todavía una pobre pero pacífica monarquía). Nicholas Sand pretendió incluso desincentivar a los soldados norteamericanos que luchaban en las junglas de Vietnam mediante el consumo (obviamente prohibido) de Orange Sunshine.

El sueño de Nicholas Sand de conseguir un mundo de paz y amor a través del LSD no funcionó. Comenzó a ser investigado por evasión de impuestos. Huyó a Canadá, donde vivió durante dos décadas. Arrestado finalmente por las autoridades canadienses, fue extraditado a Estados Unidos donde permaneció seis años en presidio.

Nicholas Sand, de nombre real Nicholas Francis Hiskey nació en BrooklynNew York el 10 de mayo de 1941, falleciendo en Lagunitas, California, el 24 de abril de 2016. Su padre, químico de profesión, comunista por convicción, fue reclutado por el servicio secreto soviético mientras trabajaba en el Proyecto Manhattan, del que fue expulsado tras saberse de sus reuniones con ciudadanos rusos.

Tras el divorcio de sus padres, su madre recuperó el apellido de soltera (Sand) y se lo otorgó a su hijo.

Nicholas Sand (habiendo perdido el apellido Hiskey de su padre) se graduó en la Erasmus Hall High School en el año 1959, casándose con Maxine Solomon, una amiga de la infancia.

La joven pareja, ambos de origen judío, se trasladó a Israel integrándose durante un año en un kibutz. Terminada su experiencia regresaron a New York, donde se licenció en Sociología y Antropología en el Brooklyn College en 1966.

Tras su experiencia iniciática con la mescalina en 1962, Nicholas Sand creó una empresa para fabricar perfumes (Bell Parfum Laboratories). En realidad, era una tapadera para su verdadera actividad, la síntesis de DMT (dimetiltriptamina), una sustancia con propiedades alucinógenas pero más fácil de obtener que el LSD.

En 1965 Nicholas Sand se integró en una comuna psicodélica que terminó convirtiéndose, muy al estilo estadounidense, en la Original Kleptonian Neo-American Church. Los« sacerdotes» de esta iglesia administraban drogas psicodélicas en forma de hostiasNicholas Sand se convirtió en el alquimista de esta nueva religión, así como de la League for Spiritual Discovery, cuyo acrónimo es LSD.

Eran días de gloria (y éxtasis). En 1967, Owsley Stanley, el principal químico del LSD de Estados Unidos, sugirió trasladar su actividad a California. En un pequeño, pero bien equipado laboratorio en Windsor, al norte de San Francisco, y ayudados por otro químico, Tim Scully, prepararon millones de dosis de Orange Sunshine. Su utopía era desencadenar una revolución psicodélica. Esta era la estrategia. La táctica consistía en elaborar 750 millones de dosis de Orange Sunshine.

Las autoridades federales comenzaron a tomar en serio a esta gente. A finales de 1971, Nicholas Sand comenzó a ser vigilado por la Agencia antinarcóticos (DEA, Drug Enforcement Administration). Muy pronto el amor eterno se transformó en sospecha permanente. Algunos de sus más cercanos colaboradores se posicionaron contra Nicholas Sand y Tim Scully, y comenzaron las delaciones, unas ciertas, otras como estratagemas exculpatorias.

Ambos hombres fueron finalmente condenados por múltiples cargos. El juez Samuel Conti, conocido como Hanging Sam (algo así como el «ahorcador Sam») declaró lamentar que la pena de muerte no estuviese vigente en California.

En la sentencia en que se les condenaba a 15 años de reclusión, se afirmaba que estos dos hombres habían contribuido a la degradación de la humanidad y la sociedad (“contributed to the degradation of mankind and society”). La sentencia fue apelada a un tribunal de rango superior, obteniendo pronto la libertad condicionada al recurso presentado. Sin embargo, durante su estancia en la penitenciaria de McNeil Island, ambos hombres continuaron realizando sesiones con LSD entre los reclusos (LSD fue un medicamento legal hasta 1971).

Ante la previsible reafirmación de su condena, Nicholas Sand huyó de nuevo a Canadá con el nombre falso de Theodore Edward-Parody-III (hipocorísticamente Ted Parody).

Lejos de cambiar de vida, Nicholas Sand (ahora Ted Parody) se instaló en Lumby, en la Columbia Británica, donde inició el cultivo de hongos productores de psilocibina, uniéndose con un gurú indio, Shree Rajneesh. Aprendió a cultivar vegetales hidropónicos, creando un laboratorio para continuar la producción de LSD, en una comunidad denominada Rajneeshee Rajneeshpuram, cerca de Antelope, Oregón, Estados Unidos, a donde, como buen fugitivo, había regresado, eso sí, bajo un nombre falso.

La comuna se disolvió en 1985, regresando a Canadá. Allí, cerca de Vancouver creó un laboratorio para continuar la producción a gran escala de LSD y otras sustancias psicodélicas. Todo terminó con una redada de la policía montada de Canadá. Así descubrieron que la persona que ahora se ocultaba tras un nuevo nombre, David Roy Shepard, era Nicholas Sand, fugitivo de la justicia estadounidense.

Durante su estancia en Canadá había fabricado suficiente cantidad de LSD para dosificar a toda la población canadiense. Fue extraditado a Estados Unidos, donde el juez que lo había condenado, ya jubilado, fue autorizado a juzgarlo de nuevo, añadiendo cinco años a su condena inicial, de quince, que, recordemos, había sido recurrida, permitiéndole la libertad condicional y la subsiguiente huida a Canadá.

Tampoco en esta ocasión cumplió su condena. Fue liberado y trasladado a un centro de rehabilitación en 2001, logrando su libertad condicional en 2005.

En The Entheogen Review (2001), Nicholas Sand escribió que soñaba con un futuro en que la policía fuese reemplazada por «guías, amigos, colaboradores y amantes» (guides, friends, helpers and lovers), en el que la raza humana debería elevarse «a un nuevo nivel de conciencia a través de las drogas psicodélicas» (a new level of consciousness through psychedelic drugs).

«Eso es lo que he observado en mis visiones, y eso es por lo que he estado trabajando toda mi vida», añadió. «Eso es lo que seguiré haciendo hasta mi último aliento.»

Nicholas Sand, Agosto de 1970 en Long Reach Ranch en Cloverdale, Calif. Créditos…Joss Thomas

Con información de The New York Times