Marihuana recreacional divide a neoyorquinos sobre seguridad

Marihuana recreacional divide a neoyorquinos sobre seguridad
Rate this post

La semana pasada, tras anunciar un estudio para analizar los pro y los contra del uso de la marihuana recreacional en el estado, el gobernador Andrew Cuomo dejó una pequeña rendija abierta sobre la posibilidad de que algún día Nueva York pueda sumarse a otros lugares del país que han dado vía libre a la comercialización legal de la hierba.

Pero luego de días pensando en el anuncio del mandatario, algunos residentes de la Gran Manzana como María Tapia siguen poniendo el grito en el cielo ante la consideración de que la marihuana con fines recreativos eventualmente se apruebe, y reitera que su postura no es un asunto de “mojigatería” sino de temor por la seguridad.

“Las drogas nunca son buenas y si aprueban eso, va a haber más muchachos consumiendo y poniendo en riesgo a la gente… se va a disparar más el crimen, que en zonas como esta ya está bien alto”, comentó la mexicana, mientras esperaba su autobús en la Avenida Roosevelt y calle 77, en Jackson Heights, Quenns.

La misma idea tiene el puertorriqueño Sergio Martínez, quien fue más allá y afirmó que su principal preocupación es que aquellos consumidores que no tengan dinero para comprar la hierba, puedan incurrir en hechos delictivos.

“Si aprueban eso es como abrir una puerta más a la delincuencia, porque el día que no tengan para fumar se van a poner a robar, a asaltar y a hacer quien sabe que… el vicio es un peligro”, comentó el boricua.

Pero organizaciones que han defendido la legalización de la marihuana, como Latino Justice, aseguran que posiciones como la de Tapia y Martínez están muy alejadas de la realidad y advierten que si la hierba ve la luz, habrá un impacto enorme en la criminalidad, pero a la inversa de sus pronósticos.

“Legalizarla tendría un efecto enorme en la seguridad, sin lugar a dudas, porque eliminaría los arrestos, eliminaría las multas, eliminaría los tickets, eliminaría cualquier encuentro con la policía por el mero hecho de tener marihuana… sería un efecto positivo para todos”, comentó Juan Cartagena, presidente de Latino Justice. “No tenemos que tener miedo del hecho de que si no hay dinero va a aumentar la criminalidad, pues la legalización va a ampliar la accesibilidad a la planta para uso, no solo medicinal, sino recreacional, y ese mercado ilícito que hoy existe sería reemplazado por uno legal, más saludable y más confiable, al tiempo que generaría empleos para nuestras comunidades”.

Cartagena destacó que el manejo actual que la ley ha dado a la marihuana, ha sido discriminatorio con las personas de color, llevando a muchos a la cárcel por consumo, sin ser delincuentes.

“Más de 60,000 personas han sido arrestadas (desde que es alcalde) De Blasio, el 85% de ellos negros y latinos. Y en la actual alcaldía los arrestos de hispanos por reforzar la ley de marihuana han sido más altos que en cualquier otra Alcadía: 39%”, advirtió el activista.

Pero defensores de la gestión que sobre la discriminalización del uso de la marihuana ha hecho la actual administración, recordaron que a través de la reforma a la justicia penal y otras acciones, Nueva York ha ido mostrando otra actitud hacia la hierba.

“Hace muchos años si uno tenía marihuana era un hampón, ahora al menos uno siente que te tienen más respeto y no te agarran preso inmediatamente”, comentó el colombiano Alejandro Garcés, quien fue sorprendido en agosto del año pasado fumando en una calle de Manhattan, y en vez de ser detenido recibió una citación a la corte que luego desestimaron.

Y es que desde noviembre de 2014, De Blasio y el entonces comisionado de Policía, William Bratton, anunciaron que quienes sean encontrados con hasta 25 gramos de marihuana que no esté a la vista pública, no serán arrestados sino deberán pagar una multa que va desde los $100 hasta $250.

Alyssa Aguilera, codirectora ejecutiva de la organización VOCAL-NY afirmó que las posturas de muchos neoyorquinos al satanizar la marihuana, no están basadas en realidades sino en invenciones.

“No hay evidencia creíble que respalde la afirmación de que legalizar la marihuana aumentará la delincuencia. Estados como Washington y Colorado, que han tenido marihuana legal durante años, no han visto un aumento en la delincuencia”, comentó la activista, advirtiendo, que los efectos de la legalización suelen ser muy buenos. “En lugar de centrarse en los mitos y las tácticas de miedo, debemos centrarnos en las consecuencias comprobadas de la legalización de la marihuana, como la reducción del encarcelamiento, el crecimiento del empleo y el aumento de los ingresos fiscales para las comunidades locales”.

El alcalde Bill de Blasio tiene una postura dudosa sobre la marihuana recreacional y aunque aseguró que sigue manteniendo la misma idea, se mostró dispuesto a analizar el tema con mayor profundidad, observando ejemplos de otros lugares que han dado vía libre al consumo de la hierba.

“Sigo escéptico pero dispuesto a estudiarlo. Creo que -y es algo que quiero que hagamos en el transcurso de este período- tenemos varios estados que tienen varios años de experiencia e incluyen algunos estados que tienen ciudades más grandes, que es lo que realmente quisiéramos estudiar”, comentó el mandatario. “No creo que encontremos la que sea una situación ideal, pero al mismo tiempo necesitamos ver qué funciona y qué no para que podamos hacer una evaluación honesta”.

Y aunque los estudios sobre la marihuana recreacional apenas empezarán a nivel estatal, algunos jóvenes como Kevin Jiménez, de 18 años, se muestran confiados que muy pronto Nueva York sea un estado “verde”.

“Ya es hora de que lo aprueben, y sería bueno también para que dejen de mirar como delincuentes a quienes lo hacen. La marihuana no va a aumentar el crimen, no va a causar estragos y va a a hacer felices a quienes decidan consumirla. Es un acto de libertad y cada quien responde por sus acciones”, comentó el ecuatoriano.

Fuente El Diario NY