Los Fumadores de Hierba Requieren Más Anestesia que los No Fumadores, Dice un Estudio

Un reciente estudio encontró que los consumidores de hierba requerían más anestesia al someterse a cirugías que los no consumidores.

El estudio, que provino de Grand Junction, el Hospital Comunitario de Colorado, comparó las cantidades necesarias de fentanilo, midazolam y propofol para sedar adecuadamente a 250 pacientes de colonoscopia endoscópica.

Los investigadores encontraron que los pacientes que fumaban hierba o comían infusiones de comestibles de forma regular «necesitaban 14 por ciento más de fentanilo, 20 por ciento más de midazolam y 220 por ciento más de propofol», informó CNN.

«Hasta donde sabemos, éste es un efecto del cannabis no reportado anteriormente», escribieron los autores del estudio, «y se desconoce el mecanismo exacto de la interacción».

Los hallazgos podrían ayudar a los anestesiólogos a diseñar dosis de anestesia más seguras y efectivas para los consumidores de cannabis. Los medicamentos sedantes, especialmente en dosis más altas, pueden causar complicaciones durante las cirugías, incluyendo un mayor riesgo de ataque cardíaco.

Un anestesiólogo entrevistado por CNN permaneció escéptico de los hallazgos del estudio. De los 250 pacientes evaluados, sólo 25 informaron que eran consumidores de cannabis. El tamaño de la muestra era demasiado pequeño, señaló el Dr. Roderic Eckenhoff, que no participó en el estudio de Colorado.

«Considero que se trata de un estudio piloto que tal vez alguien debería retomar y hacer una prueba más completa», dijo Eckenhoff a CNN.

También declaró que los datos del estudio entraban en conflicto con investigaciones anteriores.

«Incluso si le das propofol a alguien durante mucho tiempo, se vuelve un poco tolerante, pero no en un 200 por ciento», continuó Ekenhoff, diciendo que era «posible», pero que «se sorprendería si eso se mantuviera en un estudio más grande».

Según un artículo de revisión de 2018 sobre el uso de cannabis y la anestesia, al menos el 14 por ciento de los pacientes de cirugía han informado que consumen marihuana con regularidad.

El cannabis, en particular las variedades ricas en THC, puede ayudar a controlar el dolor crónico e inducir somnolencia, lo que podría afectar las potencias relativas de los medicamentos sedantes.