Día Mundial De La Bicicleta: El Primer Viaje En LSD

Históricamente, en muchos lugares del mundo se celebraba el uso de la bicicleta el 19 de abril, y aunque el día oficial de la bicicleta reconocido por la ONU es el 3 de junio, nosotros le seguiremos celebrando el 19 de abril.

La celebración del 19 de abril no tiene nada que ver con Karl von Drais (1785-1851), el alemán que está detrás de la creación de la draisiana o ‘laufmaschine’ —máquina andante—, la precursora de la actual bicicleta. Este día, en el que se promociona el uso de un medio de transporte que se conoce ecológico, sostenible y además saludable, no recuerda a su ‘padre’, ni tampoco a su ‘tío’, el francés Nicéphore Niépce, responsable de acuñar el término ‘velocípedo‘, la evolución de la draisiana alemana.

Fue Albert Hofmann, el químico e intelectual suizo y primera persona en sintetizar, ingerir y experimentar con los efectos psicotrópicos del LSD a quien se le dedica este día.

Mientras trabajaba para la compañía farmacéutica Sandoz, Hofmann estaba tratando de estabilizar el ácido lisérgico, un derivado de la ergotamina, un componente químico que se obtiene a partir de un hongo que crece en el centeno y que se utilizaba en una medicina para tratar la migraña.

Desde 1938 el químico empezó a mezclar el ácido lisérgico con otras moléculas orgánicas y ese mismo año acabó sintetizando por primera vez el componente dietilamida de ácido lisérgico -25 (LSD).

Pero no fue hasta cinco años después, cuando accidentalmente Hofmann se expuso a él en el laboratorio.

Se sintió mareado y tuvo alucinaciones. En sus propias palabras, sintió «una remarcable inquietud combinada con un ligero mareo», según un video explicativo producido por la American Chemical Society.

Vio «imágenes fantásticas, formas extraordinarias con intensos juegos de color caleidoscópico«, describió el químico.

Así que tres días después, el 19 de abril de 1943, decidió probar intencionadamente los efectos de la sustancia.

Según las notas del químico, a las 16:20 tomó una dosis de LSD y 40 minutos después registró que empezaba a experimentar «un mareo incipiente, ansiedad, distorsiones visuales, síntomas de parálisis y deseo de reír».

Como se empezó a sentir raro Hofmann decidió volver antes a casa, pero debido a las restricciones de la segunda guerra mundial para la movilidad en coche Hofmann tuvo que hacerlo en bicicleta, no sin antes pedirle a su asistente de laboratorio que lo acompañara, probablemente ante la incertidumbre de lo que podría pasar.

Ese memorable viaje de regreso, literal y figurado, es el que se recuerda cada 19 de abril con el Día de la bicicleta.

De Illinois al mundo entero

No fue hasta mediados de la década de los 80 cuando el Día de la Bicicleta comenzó a celebrarse. Un profesor universitario llamado Thombas B. Roberts quiso conmemorar la experiencia vivida por Hofmann y para ello organizó una fiesta en su propia casa de DeKalb (Estados Unidos).

«En un principio quería celebrarlo el día 16, pero en ese año (1985) el día 16 caía entre semana, y no era un buen día para celebrar una fiesta, así que como el 19 caía en fin de semana decidió celebrar la primera exposición al LSD«, explica Thomas Roberts, profesor del Departamento de Psicología Educacional y experto en Estudios Psicodélicos en la Universidad del Norte de Illinois (Estados Unidos). «Unos años antes», continúa Roberts, «me escribí con Albert (Hofmann) sobre por qué deberíamos enfocarlo como el Día de la Bicicleta, en lugar de llamarlo el Día del LSD o algo similar».

El profesor explica que la razón principal era que una bicicleta «es una imagen mucho más concreta que una estructura química» y que, además, se podía hacer un símil con un poema muy conocido que todos los estudiantes de Estados Unidos estudian cuando van a la escuela y que relata una historia que tuvo lugar durante la revolución de 1775.

«Escuchad, mis niños, lo que debéis oír / sobre el viaje de medianoche de Paul Revere / el 18 de abril de 1975 / apenas un hombre que está vivo / recuerde el día y el año»: así empezaba este poema sobre Paul Revere, un orfebre estadounidense al que se le recuerda por su papel como mensajero en la Cabalgata de Medianoche: durante la Guerra de la Independencia de Estados Unidos, Revere, anticipándose a la invasión inglesa, galopó para avisar al Congreso de Massachusetts y consiguió que los colonos pusieran a salvo todas sus armas y municiones. «Los niños en los colegios norteamericanos suelen memorizar este poema», apunta el profesor Roberts. «El viaje de Hofmann y el de Revere son análogos: cada uno de ellos marca el inicio de una nueva era».

De experimento de laboratorio a droga urbana

A raíz de esa poderosa experiencia Hofmann continuó sus experimentos químicos con el LSD en el laboratorio.

Durante la década del 50 atrajo la atención de algunos investigadores por su interés potencial para tratar enfermedades mentales como la esquizofrenia, la depresión o la adicción.

Hofmann insistió durante años en ese potencial médico, pero en los 60 el LSD se convirtió en una popular droga urbana.

Según el video de la American Chemical Society, con el tiempo se empezó a correr la voz fuera del laboratorio sobre el extraordinario poder del LSD para alterar la mente.

Las estrellas de rock y la contra cultura de esa década adoptaron el LSD como una droga habitual, pero pronto empezaron a emerger historias de usuarios que desarrollaron daños psicológicos permanentes a raíz de su abuso.

«Aunque la cultura de esta era quedó definida por su sensación de libertad y expresión, el uso no regulado y a menudo irresponsable del LSD condujo a una percepción negativa de la droga«, dice el video de la serie Reactions de la sociedad química estadounidense.

En efecto, muchos países prohibieron esta y otras drogas psicodélicas durante los años 70 y en general los laboratorios químicos dejaron de investigar con ellas.